Caroline Epstein
La casa de los espíritus de Isabel Allende, y las repercusiones del golpe de Estado de Salvador Allende
En 11 de septiembre, 1973, con ayuda de los EE.UU., el Ejército chilena derrocó el gobierno de Salvador Allende y nombró a General Augusto Pinochet el nuevo presidente. Caos y violencia sobrevenían mientras la dictadura buscó, hizo daño, y mató a cualquiera que apoyaba el último régimen. La vida de muchos chilenos cambió para siempre.
Casi diez años después el golpe de estado, la hija del primo de Salvador, Isabel Allende, publicó su primera novela, La casa de los espíritus. El libro cuenta la historia de tres generaciones de la familia Trueba y la evolución del sistema político en un país anónimo de Latinoamérica. Aunque Isabel es conocida por su estilo de escritura que se llama, realismo mágico, también tiene la habilidad de incorporar la historia del su país en sus libros. Isabel usa los eventos que rodearon la presidencia de su tío y la corrupción del próximo gobierno para demostrar los horrores en el escenario de La casa de los espíritus.
En La casa de los espíritus, hay una lucha continua entre las clases sociales del país. Los campesinos y los pobres quieren cambio e igualdad, y un partido Comunista gana más apoyo con cada generación. Finalmente, el partido gana la próxima elección. Asimismo en Chile, el partido Comunista llegó a ser suficientemente fuerte y Salvador ganó la elección para ser el primer presidente marxista que accedió al cargo presidencial. Sin embargo, en la ficción y la vida real, un régimen militar tomó el control del gobierno y terminó el proceso de las elecciones libres. En el libro, la familia Trueba está destruida después del cambio del gobierno. Algunos miembros de la familia son asesinados, algunos escapan en el exilio y la benjamina llega a ser un rehén y sufre la tortura a menos de los soldados corruptos.
Isabel experimentó las situaciones similares en Chile después del golpe de estado en 1973. Debido a su relación familiar con Salvador, Isabel eventualmente tuvo que escaparse de Chile y irse al Venezuela por trece años. En su entrevista con ClubCultura.com, explica, “Mi nombre era muy llamativo. Fuera de Chile me di cuenta de que llamarse Allende era como tener un título de nobleza, era más o menos como llamarse Kennedy.” Algunos de los miembros de la familia Trueba también tienen que escaparse de su país debido a su filiación (o la filiación de sus parientes) con el partido Comunista. La gente de la familia Trueba que tiene relaciones con los miembros del partido Comunista reciben amenazas de muerte, y muchos son matados. Para muchas personas que tuvieron conexiones con el partido Comunista, la única solución fuera mudarse y vivir en el exilio. Después de sus amigos relacionados con los militares se dijeron que su nombre figuraba en las listas negras y recibió dos amenazas de muerte por teléfono, Allende tuvo pocas otras alternativas aparte de salir de Chile.
Para las personas que no salieron de Chile con tiempo, fueron puestos en los campos de concentración. Miles de prisioneros políticos y personas que fueron amigos o parientes de políticos fueron forzados en los campos. Algunas se quedaron durante años. El sitio de web, derechoschile.com, explica que, “Entre septiembre y diciembre de 1973, centros de detención provisionales se establecieron en estadios y regimientos militares a lo largo del país. Además, los militares abrieron varios campos de concentración en áreas aisladas tales como Pisagua, Chacabuco, Isla Dawson y otros.“ Cuando la benjamina de la familia Trueba es arrestada, es puesta en un campo de concentración. Enferma y herida para la tortura de los soldados, ella tiene que sobrevivir en las condiciones malas e inhumanas. Muchos chilenos sufrieron mismas circunstancias.
En La casa de los espíritus, el gobierno nuevo aplica leyes de la censura de las ideas comunistas, o algo que está considerado amenazante al régimen. En su memoria, Paula, Allende explica una situación similar en Chile. “Se terminaron las previsiones sociales que el pueblo había conseguido décadas antes, se abolió el derecho a reunión y a huelga, los dirigentes obreros desaparecían a eran asesinados.” Nadie quería decir mucho en protesta contra los cambios porque podía ser acusado de comunismo y terminar en una cárcel de la policía política. En las calles de la ciudad de los Truebas, los libros se son quemando y solamente programas del gobierno son mostrando en la televisión. Los dos gobiernos, un vivo y un de la imaginación, hicieran difícil y casi imposible por alguien defenderse sus derechos y creencias.
En La casa de los espíritus, Allende explica el ambiente del régimen de Pinochet en sus propias palabras usando su imaginación, pero también con un respeto por todos de los chilenos que padecieron del evento. Semejante a muchas de sus conciudadanos, perdió a parientes y amigos a causa del golpe de estado chileno. Sin embargo, debido de su pena y su pérdida, tuvo la inspiración y la motivación recontar la historia del miles que sufrieron.